En el primer día de competición, el Mutua Madrid Open despidió a uno de sus grandes campeones.
Roberto Bautista Agut vivió este miércoles una emotiva despedida en el Estadio Manolo Santana, donde la afición le acompañó en una jornada repleta de significado. El castellonense compitió por última vez sobre la tierra batida de Madrid, completando una de esas historias marcadas por el compromiso, el corazón y un respeto absoluto por el deporte. La Caja Mágica arropó con una ovación cerrada a uno de sus grandes ídolos locales, uno de esos jugadores que nunca faltaron a la cita con la capital española.
A sus 38 años, el levantino dedicó su último esfuerzo a la ciudad de Madrid, rodeado por su familia, por numerosos amigos y por una afición que lo ha llevado en volandas edición tras edición. El resultado sobre la tierra batida, donde el argentino Thiago Agustín Tirante dominó 6-2, 6-4, pasó a un segundo plano en un adiós tan esperado como emocionante.
“Cuando somos pequeños soñamos con tener una carrera tenística, con jugar estos torneos”, aseguró Bautista Agut, al que los directores Feliciano López y Garbiñe Muguruza entregaron un cuadro conmemorativo sobre la arcilla. “He cumplido mi sueño, he jugado en los mejores torneos del mundo. He ganado la Copa Davis con Feli y mis compañeros. He tenido muchos logros pero me quedo con todo lo que me ha dado el tenis, los valores que por fuerza y necesidad me ha enseñado este deporte”.
“Estos son momentos que uno no se plantea mientras es jugador”, explicó Roberto, agradeciendo la ceremonia recibida en la pista. “Cuando uno decide que llega la hora se va haciendo a la idea. Hoy había muchos sentimientos sobre la pista, no ha sido un partido fácil de jugar. Este año tenía ganas de competir como local y hacerlo bien. Parece mentira, pero los nervios ni con 38 años se pasan. Ha sido bonito, he disfrutado con mi familia y equipo en la pista de una bonita despedida”.
Con el paso de los años, Bautista Agut se convirtió en uno de los jugadores más queridos por la afición madrileña, acostumbrada a los grandes partidos del castellonense. Con una bolsa llena de recuerdos, incluyendo 26 partidos como protagonista en la Caja Mágica, Roberto fue creciendo hasta erigirse en una de las figuras más importantes del tenis español en este siglo. Desde las semifinales firmadas en su primera visita al cuadro principal, toda una declaración de intenciones en el torneo, Roberto convirtió Madrid en una de las citas obligatorias en su calendario año tras año.
“Aquí en Madrid he vivido momentos muy especiales como deportista, estoy muy agradecido al torneo”, reconoció emocionado el español. “La semifinal que alcancé en Madrid en 2014 fue el resultado que me lanzó a las posiciones de arriba. Me puse entre los 15 mejores, fue un punto de inflexión en mi carrera. Quizá mi momento más emotivo como tenista fue la final de la Copa Davis en la Caja Mágica. Tengo muy buenos recuerdos de esos momentos. Esta pista es muy especial para mí”.
El castellonense, que hace apenas unos días anunciaba la decisión de terminar su carrera al cierre de la temporada 2026, no tiene una hoja de ruta completamente definida. Las sensaciones marcarán sus últimos pasos en el ATP Tour.
“Voy a ir jugando e iré sobre la marcha”, explicó Bautista, cuyos planes pasan por disputar el ATP Masters 1000 de Roma, el Challenger de Valencia y Roland Garros en las próximas semanas. “El año pasado, tras la lesión que sufrí en el US Open, estuve seis meses fuera sin sumar puntos. Todavía tengo buen ranking, pero necesito jugar estas fechas si quiero seguir alargando el año”.
La decisión del español ha sido madurada desde la realidad de su cuerpo, curtido a batallas por todos los rincones del mundo. Ahora, la prioridad de Bautista Agut es clara: disfrutar de sus últimos torneos como si fuesen los primeros, regalando un último esfuerzo al deporte que le ha dado todo.
“Es una decisión complicada. Primero lo hablé con mi mujer, que siempre me acompaña. Después de tener la lesión más grave de mi carrera, con casi seis meses fuera, en febrero no veía solución. No me encontraba bien en pista. Tras Indian Wells me sentí algo mejor, competí sin estar cojo. Esta lesión me ha desgastado mucho, me ha quitado mucha energía. Intenté volver pero no podía. Llevo muchos años en esto, así que creía que era buen momento para dejarlo porque estoy con buen nivel y físico para hacer un año entero con buenos partidos”.