20 ABRIL
3 MAYO
2026

20 ABRIL - 3 MAYO 2026

Conchita Martínez también juega la final del Mutua Madrid Open

Conchita Martínez nunca pudo ganar el Mutua Madrid Open como jugadora por la sencilla razón que el torneo no existía durante su carrera. La aragonesa se retiró en 2006 y el cuadro femenino de Madrid nació tres años después, en 2009. Ahora, desde otro lugar, tiene la oportunidad de conquistarlo desde el banquillo.

Lo puede hacer de la mano de Mirra Andreeva, que este jueves alcanzó la final tras derrotar a Hailey Baptiste por 6-4 y 7-6(8). La adolescente, que acaba de cumplir 19 años, sigue quemando etapas a una velocidad enorme, pero detrás de esa naturalidad con la que compite hay también un trabajo cada vez más visible junto a Conchita.

Andreeva fue preguntada en rueda de prensa por la influencia de la española en su evolución en los últimos años y su respuesta fue clara. “Hemos hecho muchísimo trabajo juntas. Me está ayudando a mejorar como persona y también como jugadora en la pista”, explicó la jugadora. No habló solo de tenis. Habló de una relación que ya dura dos años y que ha ido acompañando su salto definitivo a la élite.

“Llevamos trabajando dos años y siento que me ha dado muchas cosas nuevas”, añadió Andreeva. “Intenta hacer mi vida un poco mejor, pero complicada en la pista para mis rivales”. La frase define bien el impacto de Conchita. No se trata únicamente de ordenar golpes o preparar partidos, sino de darle a Andreeva más herramientas para competir, más soluciones cuando el encuentro se enreda y más calma para gestionar momentos que, a su edad, podrían pesar mucho más.

Conchita sabe bastante de eso. Fue campeona de Wimbledon en 1994, número dos del mundo y una de las grandes figuras de la historia del tenis español. Después trasladó esa experiencia al banquillo, donde ya ha trabajado con jugadoras de primer nivel. Con Andreeva, sin embargo, el proyecto tiene algo especial: una campeona hecha guiando a una campeona en construcción.

“Fue una gran jugadora, ahora es una gran entrenadora, y estoy muy feliz de que un día tuviéramos la oportunidad de trabajar juntas y de que todavía sigamos haciéndolo”, cerró Andreeva.

Madrid ya es una final para Mirra. También es, de alguna manera, una final para Conchita.