21 ABRIL
4 MAYO
2025

21 ABRIL - 4 MAYO 2025

Feliciano López: «El Mutua Madrid Open es prácticamente un Grand Slam»

Feliciano López aborda su cuarta edición —y quinto año, incluyendo un 2020 donde la pandemia impidió su celebración— al frente del Mutua Madrid Open. Un año muy especial en todos los sentidos. Para él, personalmente, porque será el de su adiós a las pistas como tenista en activo. Para el torneo, porque se duplica: el Mutua Madrid Open 2023 será el doble de grande. Un año lleno de retos y, por tanto, de esfuerzo e ilusión.

P.- ¿Cómo ha sido de importante el esfuerzo que ha habido que hacer para asumir estas dos semanas de torneo?
R.- Este año es un reto grande. Pasar 56 a 96 jugadores es casi duplicar los jugadores que vamos a tener y lo que tenemos es, prácticamente, un Grand Slam. Y hay que adaptarlo todo tanto aquí en la Caja Mágica como en la ciudad. No es fácil buscar más alojamiento para los jugadores. Aunque Madrid tiene gran capacidad hotelera, también es una ciudad muy demandada por el turismo. Y en la Caja necesitamos más servicios para que los jugadores estén más cómodos: más pistas, mayores vestuarios, un comedor mayor… Es un reto importante. Este año y el que viene tendremos que adaptarnos. Luego, la inauguración del nuevo estadio nos va a ayudar mucho.

P.- Grand Slam en la práctica es decir mucho…
R.- Era el sueño de Ion Tiriac. Él siempre creía que este torneo merecía ser de dos semanas. Vale, es imposible ser un Grand Slam porque los cuatro grandes son los que son, pero sí se puede crecer al máximo en nuestra categoría, y con estos formatos de cuadro y el nuevo Estadio estamos tocando techo. Yo creo que es lo bonito de este torneo, ver cómo ha crecido. Primero sólo hombres, en el Rockódromo; luego la Caja Mágica, torneo de hombres y mujeres, las dos semanas…

P.- Todo un salto cualitativo.
R.- Es una combinación de muchas cosas. La gente que trabaja aquí, que muchos de ellos están desde el primer día, son unos fenómenos y han trabajado muchísimo, cada uno en su área para para poder poner el torneo donde está ahora. Y también la ayuda de la ciudad y de todas las empresas que han colaborado. El primer alcalde del torneo, Álvarez del Manzano, creyó en el proyecto y eso que entonces no era fácil vender la idea, porque hacía muchos años que no había tenis de élite en Madrid. Hay que estar eternamente agradecidos a Manolo Santana por conseguirlo. Después, todos los alcaldes se han portado muy bien con el torneo. Creo que el cambio más sustancial fue traer el torneo a la Caja Mágica. Solo hay un sitio en el mundo que es Australia, que tiene tres estadios con techo.

P.- ¿Cuánta gente puede traer el Mutua Madrid Open a Madrid como parte del torneo? Porque hablamos de 96 jugadores por cuadro individual, pero cada jugador trae su equipo y algunos, amplios…
R.- Aún no lo sabemos. Pero sí es cierto que hoy los jugadores viajan con mucha más gente. Cuando empecé en el circuito como mucho ibas con tu entrenador y pocos iban con preparador físico, porque no se lo podían permitir. Ahora van con preparador físico, fisio, madre, padre, psicólogo… Eso dificulta encontrar alojamiento para tanta gente. No es fácil hasta para un torneo como este. Creo que tendremos que hacer frente al doble de las previsiones de otros años. 

P.- En ese torneo tienen parte la ATP, la WTA, los sponsors, las instancias oficiales, los jugadores, el público… ¿Le cuesta mucho al director mantener el equilibrio para poner de acuerdo a todos?
R.- No. La verdad es que la gente lo pone fácil. Lo que yo más conozco es el trato de los jugadores. Con muchos tengo trato personal y eso facilita un poco las cosas. Al Ayuntamiento, le estamos muy agradecidos en todo. A todos los alcaldes que ha habido. Empezó con Álvarez del Manzano, pero han pasado muchas personas por la alcaldía de diferentes grupos y partidos y siempre nos hemos sentido muy apoyados por ellos. Y hemos tenido y tenemos grandes patrocinadores. No hay que olvidar que la combinación de lo público con las empresas privadas es lo que hace llegar donde hemos llegado. Aquí, además, el que viene se queda: Mutua Madrileña, Cosentino, Rolex… 

El Mutua es un producto muy bonito, lo que ofrecemos a los patrocinadores es algo diferente al resto de torneos de circuito. Establecemos una relación a veces incluso más allá de lo comercial, tanto que se convierten en amigos, no sólo pagar un palco, un patrocinio, traer a tus clientes… Creo que hemos conseguido crear una relación de amistad. Y un producto muy especial donde todo el mundo está feliz, patrocinadores, jugadores, público…

P.- ¿Cómo hace el torneo para tomarle el pulso al público?
R.- El público es parte fundamental de esto. Nosotros al público le debemos todo e intentamos darle el mejor servicio en todos los sentidos, además de ofrecerles el mejor tenis del mundo. Queremos que tengan la oportunidad de pasar aquí un día en familia y tener cosas alrededor del tenis. Vienes como espectador, ves partidos, te das una vuelta, tienes tiendas, tienes buen catering… Creo que los torneos de tenis no se pueden sustentar sólo con el juego. Tiene que haber cosas atractivas alrededor, aquí viene gente con sus hijos, gente mayor que no puede estar ocho horas en el tenis y deben tener zonas de descanso. Tenemos conciertos… Creo que el concepto del Mutua Madrid Open es diferente y lo intentan replicar en otros sitios. Queremos que el espectador tenga la mejor experiencia posible. La oficina del torneo está abierta todo el año, pensando en qué se puede mejorar.

P.- ¿Fue muy complicado subir un piso en el Mutua? Es decir, pasar del vestuario, que está en la planta baja, al despacho, en la primera.
R.- Ha sido un poco el cambio más radical que he vivido. De estar solo, pendiente de entrenar, de cuidarme de mis partidos, de mí, de mi vida, he pasado a trabajar con más gente, a compartir ideas, a estar pendiente de cosas que no controlas, aprendiendo un montón de cosas nuevas de las que no tienes ni idea… Pero la suerte que he tenido es que aquí hay un grupo de gente increíble que me han tratado muy bien desde el principio y que facilitan mucho las cosas. Y luego cada departamento tiene un responsable. Las tareas están muy bien distribuidas y me ponen el trabajo muy fácil. Aquí no soy ningún jefe ni nada parecido. Soy uno más que viene a aprender. Y también eso te hace darte cuenta de lo que hay detrás de un torneo como este, que cuando eres jugador se te escapa a veces un poco por egoísmo, otras veces por desconocimiento o, simplemente, porque no estás pendiente de muchas cosas.

P.- ¿Qué pide un tenista cuando llega a un torneo?
R.- Todos los tenistas somos muy exigentes. Es verdad que los estándares de este torneo están muy altos. Aquí hay tres o cuatro cosas fundamentales: el alojamiento, que el transporte sea rápido, la comida y el estado de las pistas. Al final, el jugador lo que quieres jugar en una buena pista, poder alimentarse y descansar bien, y que los trayectos entre el hotel donde se hospedan y el club no sean muy largos. 

P.- En este punto, ¿hay alguna diferencia entre jugadoras y jugadores?
R.- Ninguna. Y como no podía ser de otra manera, el trato del torneo es el mismo. No hay ninguna diferencia en nada. Incluso algún año creo que se ha pagado algo más. Comparten las mismas áreas, salvo el vestuario. No hay diferencia alguna. 

P.- En el día a día del torneo, ¿hay muchas anécdotas y hay alguna confesable?
R.- A ver, anécdotas hay muchas. Son muchos días de torneo, pasan muchas cosas, algunas son inesperadas, como que te levantes un día y tengas un mensaje de que tu mejor jugador está enfermo y no va a jugar, por ejemplo. Nosotros trabajamos para que todo esté perfecto, para que el jugador se lleve la mejor experiencia, para que los patrocinadores estén contentos. Pero hay cosas que uno no puede controlar, entonces nos pasan cosas. Surgen muchas cosas inesperadas… Pero buenos, tenemos la ayuda de ATP y WTA, que tienen gente que lleva toda una vida trabajando en esto y tienen soluciones rápidas también para estas cosas. En este sentido creo que estamos bien cubiertos y preparados.

P.- ¿Tendrá algo de nostalgia cuando veas a otros tenistas saltar a la pista en este tu último año en el circuito?
R.- Igual que los otros años. Es verdad que me hubiera gustado jugar aquí por última vez, pero también en el momento en que decidí que aceptaba el reto de ser director, ya fui consciente de que seguramente no iba a volver a jugar este torneo nunca más, porque el hecho de ser director del torneo y jugarlo es incompatible. Es verdad que todos los años me dan ganas de jugar, pero lo llevo bien, más allá de la añoranza de querer jugar aquí. Pero eso lo voy a sentir también dentro de diez años, porque eso nunca se va.

P.- En los primeros años, Feliciano López solía ser el tenista animador del cuadro. ¿Con qué recuerdo te quedas?
R.- Hay un partido único, que me marcó un poco, aquel partido tan duro contra Agassi. Manolo me dio una invitación para jugar y siempre le estaré agradecido por ella. En ese momento era un chaval joven, con ganas de ser profesional, pero el ranking no me daba para entrar en el cuadro final. Y Manolo, que ha sido una persona que siempre ha creído mucho en mí, me invitó. Imagínate, un Masters 1.000 en Madrid, la ciudad donde yo vivía y en ese momento de mi carrera. Era el momento de decir “bueno, realmente puedo jugar contra los mejores del mundo”. Y recuerdo ese partido de manera muy especial, porque a pesar de perderlo, me hizo darme cuenta de que yo podía jugar contra los mejores. Fue un momento, un punto de inflexión en mi carrera. Madrid, con la pista llena gritando mi nombre, me dio mucha fuerza.

P.- ¿Le da tiempo a ver mucho tenis?
R.- En general, no veo mucho tenis, pero sí me gusta ver a determinados jugadores o partidos. Por ejemplo, los partidos importantes de Rafa los suelo ver. Ahora, a Carlitos Alcaraz también le sigo. Y a Tsitsipas, que me gusta y también tenemos buena relación, hemos jugado dobles juntos. No hay muchos jugadores del tenis actual, como había antes que me guste tanto ver por televisión, por su estilo de juego. Las épocas del tenis van cambiando. Es un poco diferente al que había antes, pero sí hay determinados jugadores que me gustan y que me parecen vistosos.

P.- Para terminar, una última pregunta: de los tres grandes, Nadal, Federer y Djokovic, ¿diría que tenían alguna característica común?
R.- Que los tres son animales competitivos, cada uno en su estilo.