Jessica Bouzas se ha quedado muy cerca de firmar su mejor resultado en el Mutua Madrid Open. La española ha caído este jueves ante Diana Shnaider, cabeza de serie número 19, por 6-3, 5-7 y 1-6, en un partido que tuvo durante muchos tramos de cara y en el que llegó a acariciar una ventaja decisiva en la segunda manga.
La gallega arrancó el encuentro con mucha personalidad, sosteniendo el pulso desde el fondo y jugando con la convicción que había mostrado desde el inicio del torneo. Su premio fue un primer set muy sólido, cerrado por 6-3, que la colocaba en una posición inmejorable ante la 19ª cabeza de serie.
Bouzas estaba a un set de alcanzar por primera vez la tercera ronda en la Caja Mágica. En el segundo parcial arrancaba con firmeza y sin dejar que Shnaider encontrara comodidad. Con 4-3 a favor, incluso dispuso de una bola de break que pudo haber abierto una brecha enorme en el partido. No logró convertirla y ahí el duelo empezó a cambiar de temperatura.
Porque del posible 5-3 y saque para Bouzas se pasó a un tramo mucho más estrecho, más tenso, más favorable a una rival acostumbrada a este tipo de exigencia. Shnaider resistió ese momento delicado, se agarró al partido y terminó llevándose el segundo set por 5-7, un golpe duro por cómo se había desarrollado la manga y por lo cerca que había estado la española de dejar el choque prácticamente resuelto.
En el tercer set, la inercia ya fue otra. La rusa elevó el nivel, jugó con la confianza de quien acaba de escapar de una situación comprometida y Bouzas no pudo sostener el mismo ritmo. El 1-6 final cerró una remontada dolorosa para la española, que había tenido entre las manos una victoria de mucho peso.
La derrota deja un sabor amargo, precisamente porque Bouzas lo tuvo muy cerca. Muy cerca de derribar su techo en Madrid y de ganarse un billete a tercera ronda, donde le habría esperado la suiza Belinda Bencic. Aun así, la actuación de la gallega vuelve a dejar lecturas positivas. Compitió de tú a tú ante una cabeza de serie, la empujó al límite y confirmó, una vez más, que su crecimiento también pasa por partidos como este, en los que se roza algo grande y en los que, incluso en la derrota, queda la sensación de estar cada vez más cerca.