Si las primeras veces son difíciles de olvidar, Dani Mérida conservará este recuerdo bien guardado en la memoria.
En el ambiente del Estadio 3, una de las pistas más intensas del Mutua Madrid Open, el español firmó este jueves uno de los momentos más especiales de su carrera, salvando dos pelotas de partido ante el argentino Marco Trungelliti 6-4, 1-6, 7-6(6) en choque que puso el corazón de la Caja Mágica en un puño.
“Ha sido un partido difícil en general” reconoció Mérida en la rueda de prensa posterior al partido. “Estaba nervioso antes de salir a la pista, ha sido mental y físicamente duro. Él ha tenido muchas oportunidades y cuando ha tenido bolas de partido solo pensaba en luchar. Estoy muy contento con pasar de ronda”.
El madrileño, que ya había derrotado al argentino en la fase previa, tuvo que afrontar una circunstancia atípica: encontrarse con el mismo jugador en dos partidos consecutivos. Esa reválida que deparó el azar fue todo un examen para la mente.
“Era una situación extraña. Sabía que él saldría a hacer cosas diferentes, que intentará apretar un poco más, subir más a la red,… He intentado llevar yo el ritmo de bola y atacarle todo lo posible”.
En uno de los encuentros más vibrantes del torneo, Mérida sobrevivió a un rival dotado para golpes imprevisibles. Aunque el sudamericano coleccionó dejadas y acciones repletas de tacto, el corazón del español se mantuvo firme en todo momento, con la tenacidad por bandera para tomar la victoria tras dos horas y 44 minutos de esfuerzo.
El triunfo de Mérida sirve para consolidar un crecimiento sólido durante los últimos meses en el circuito, incluyendo la primera final ATP Tour de su carrera hace unas semanas en Bucarest. Ahora, su primera visita al cuadro final de un ATP Masters 1000 le ha convertido en protagonista de excepción en la Caja Mágica, donde el cariño del público promete acompañarlo en cada golpe.
“Ha sido muy especial tener al publico animando, es algo por lo que me siento contento y agradecido. Al principio estaba tenso y nervioso por la cantidad de gente que había, pero también me han estado apoyando hasta el final. Gracias a ellos he podido aguantar en un partido tan complicado y llevarme la victoria”.
Esos resultados positivos siguen lanzando la figura de un tenista con hambre para llegar alto. El madrileño, que esta semana aseguró su ingreso en el Top 100 mundial, se situó este jueves entre los 90 más fuertes del circuito.
“Es un sueño estar Top 100, pero siempre voy paso a paso. No veo esto como meta sino como un sueño cumplido. Ya estoy pensando en llegar al próximo nivel y subir cada vez más”.
Tras superar la fase previa y sortear un primer obstáculo salvaje en el cuadro final, ese aliento será necesario en todo momento. El madrileño no tardará en encontrar un nuevo laberinto ante el francés Corentin Moutet, uno de los talentos más imprevisibles del circuito. Si los partidos intermitentes exigen un cariño especial desde la grada, los aficionados de la Caja Mágica prometen arropar a uno de los suyos.
Este sábado, con un ambiente festivo más que asegurado, nueva oportunidad para soñar a lo grande en el Mutua Madrid Open.