Elena Rybakina ya es centenaria en torneos WTA 1000. La kazaja estrenó su camino en el Mutua Madrid Open con una victoria de enorme sufrimiento ante Elena-Gabriela Ruse y alcanzó una cifra reservada para muy pocas: 100 triunfos en cuadros principales de torneos de esta categoría. Con este resultado, se convierte en la décima jugadora en activo que supera esa barrera.
No fue, ni mucho menos, una entrada cómoda en la Caja Mágica. Rybakina tuvo que masticar el partido, recomponerse después de ceder el primer set por 6-4 y vivir al límite en una tercera manga que se le puso realmente cuesta arriba. Ruse llegó a colocarse 5-4 arriba, con la kazaja obligada a servir para seguir con vida en el encuentro. Ahí, cuando el margen de error ya no existía, Rybakina mantuvo el saque, rompió a continuación y terminó cerrando una remontada de mucho oficio por 4-6, 6-3 y 7-5.
El dato centenario llega en un momento que explica muy bien el peso actual de Rybakina en el circuito. Es cierto que Aryna Sabalenka está ocupando buena parte del foco mediático de la temporada, pero la kazaja avanza con una regularidad imponente. Ya ganó el primer Grand Slam del año y aterrizó en Madrid como la jugadora con más victorias en 2026, con 25 antes de iniciar su participación en la Caja Mágica. Ya son 26.
Madrid aparece ahora como un reto especialmente sugerente para Rybakina. Disputa su sexta participación en el torneo, donde su mejor resultado fueron las semifinales de 2024, precisamente ante Sabalenka. La final sigue siendo esa pequeña frontera pendiente en un evento que encaja cada vez mejor con su tenis.
Aunque por estilo pueda parecer que Rybakina es una jugadora asociada de manera natural a pistas rápidas, la tierra batida no es, ni mucho menos, territorio extraño para ella. Cinco de sus trece títulos WTA individuales han llegado sobre arcilla: Bucarest 2019, Roma 2023, Stuttgart 2024, Estrasburgo 2025 y Stuttgart 2026. Casi la mitad de su palmarés. Uno de sus dos títulos WTA 1000, el de Roma, también llegó en esta superficie.
Rybakina acaba de levantar el título en Stuttgart, el primer gran examen de la gira europea de tierra, y en Madrid ha comenzado haciendo algo que también define a las grandes: ganar incluso cuando el partido se complica de verdad. La kazaja ya tiene 100 victorias WTA 1000 y Madrid, todavía, es una cuenta pendiente. Peleará frente a Qinwen Zheng por un puesto entre las 16 mejores del torneo.
