Dicen que una verdadera campeona se mide también en esos días en los que no está en su mejor versión y aun así, encuentra la manera de ganar.
Eso fue exactamente lo que hizo Aryna Sabalenka este jueves. Después de casi cuatro semanas sin competir, la número 1 del mundo se sacudió el óxido y sacó adelante un trabajado triunfo por 7-5 y 6-3 ante la incansable Peyton Stearns para arrancar con victoria la defensa de su título.
Sabalenka suele comenzar su gira de tierra batida en Stuttgart antes de llegar al Mutua Madrid Open, un torneo en el que se siente especialmente cómoda y donde ha levantado el trofeo en tres de las últimas cinco ediciones.
Este año, sin embargo, ha gestionado su calendario con más cuidado, consciente de que la temporada es una carrera de fondo y no un esprint.
Renunció a la gira de Oriente Medio en febrero y también retrasó el inicio de su campaña sobre arcilla al no jugar en Stuttgart. Decisiones que, a la vista de los resultados, le han salido bien: ya está en tercera ronda en la Caja Mágica con una racha de 13 victorias seguidas y un espectacular balance de 24 triunfos y una sola derrota en lo que va de temporada.
Aun así, tras casi un mes lejos de la competición, era lógico que todavía estuviera buscando sensaciones sobre la tierra batida cuando saltó este jueves a la pista Manolo Santana para medirse con Stearns.
Cometió 26 errores no forzados, incluidas cinco dobles faltas, y no estuvo especialmente fina en los puntos de break, al convertir solo cuatro de las 12 oportunidades de las que dispuso al resto.
Mientras tanto, Stearns hizo lo que mejor sabe hacer: aprovechar su gran movilidad para cubrir cada rincón de la pista y forzar el error de su rival.
Pero Sabalenka acabó imponiendo su jerarquía. Cerró el triunfo en 95 minutos y mejoró su balance en la Caja Mágica hasta el 24-4. Solo Petra Kvitova y Simona Halep han conseguido más victorias en el torneo.
“Es una gran jugadora y siento que esta pista se adapta muy bien a su tenis”, dijo Sabalenka sobre Stearns, actual número 43 del mundo.
“Estoy contenta por haber conseguido la victoria. Quizá no ha sido el partido más bonito, pero siento que al final me encontré mucho mejor en pista. Espero que en el próximo partido pueda mostrar cosas mejores”.
Antes de su siguiente compromiso ante la rumana Jaqueline Cristian, cabeza de serie número 29, Sabalenka tiene previsto reencontrarse con su buena amiga Paula Badosa, eliminada en los primeros compases del torneo, y volver a entrenar este viernes para ajustar su juego.
“Hoy era como un nuevo comienzo para mí. No ha sido todo tan fluido y quizá el movimiento no ha sido tan bueno. Pero estoy feliz por haber ganado. Mañana haré algunas cosas extra para asegurarme de que en el próximo partido juegue un poco mejor”, explicó la tetracampeona de Grand Slam.
Hay un aire de confianza y tranquilidad alrededor de Sabalenka, tanto dentro como fuera de la pista, y no solo porque esté ganando casi todo lo que juega. Recientemente se ha comprometido con el empresario brasileño Georgios Frangulis, ha sumado a su vida un nuevo cachorro, Ash, del que dice que ya se ha convertido en “un perro de circuito, como un perro de circuito. Va al gimnasio, corre hacia los jugadores, recibe mimos de todo el mundo”, y además fue reconocida como Deportista del Año en los premios Laureus en la víspera del Mutua Madrid Open.
Un reconocimiento que le emocionó especialmente.
“Fue algo superespecial. Sobre todo viendo a las ganadoras anteriores, estar junto a esas leyendas es un honor”, dijo Sabalenka en pista después de vencer a Stearns.
“Fue una experiencia increíble, pero también, por otro lado, hay tantas mujeres maravillosas en todos los deportes, mujeres inspiradoras, fuertes, poderosas, haciendo cosas realmente increíbles, y he sido yo quien ha recibido este premio. Parece un sueño”.
“Fue un momento muy especial. Lo disfruté muchísimo. Estoy muy orgullosa, no solo de mí, sino también de mi equipo”.
Desde luego, un reconocimiento más que merecido.