20 ABRIL
3 MAYO
2026

20 ABRIL - 3 MAYO 2026

Atmane sobrevive al infierno de los calambres y firma una victoria de pura épica en Madrid

Terence Atmane ha ganado dos partidos en uno este sábado en el Mutua Madrid Open 2026. El primero, contra Ugo Humbert. El segundo, contra su propio cuerpo. Sin duda, ha sido este último el más difícil de todos.

El francés dejó una de las imágenes más impactantes de la jornada en la Caja Mágica al imponerse a su compatriota en dos tiebreaks después de sufrir unos calambres severos que estuvieron a punto de dejarle fuera de combate en la recta final del encuentro. Atmane llegó a verse completamente limitado, casi inmovilizado, pero encontró la manera de resistir, sobrevivir y cerrar una victoria tan improbable como emocionante: 7-6, 7-6.

Hasta el 5-4 del segundo set, el partido parecía bajo control para Atmane. Había ganado el primer set en la muerte súbita y disponía de la oportunidad de cerrar el encuentro con autoridad. Entonces apareció el enemigo invisible. La tensión por cerrar, el esfuerzo acumulado y la exigencia física se tradujeron en unos calambres que cambiaron por completo el paisaje del partido.

“Fue como pasar por el infierno para poder ganar hoy”, reconoció después el francés. “Tuve que luchar con todo el cuerpo lleno de calambres. No fue nada fácil, pero ganar en dos sets es algo maravilloso porque estaba realmente mal físicamente y solo intentaba sobrevivir”.

La palabra supervivencia fue, precisamente, la que mejor definió el desenlace. Atmane dejó de jugar únicamente al tenis y empezó a disputar cada punto como una pequeña batalla contra el dolor. Entre saques, restos y desplazamientos mínimos, trataba de recuperar aire, beber, alimentarse y ganar segundos dentro de los límites del reglamento.

“A veces los 25 segundos pasan muy rápido”, explicó. “Intentaba estar siempre listo para sacar y para restar. Había momentos en los que sentía que iba a acalambrarme completamente y otros en los que me sentía mejor. Era complicado encontrar equilibrio”.

La escena más dramática llegó en el tie-break del segundo set. Humbert se colocó con ventaja de 4-2 y Atmane parecía al límite, incluso tendido en la pista por momentos, gritando de dolor y con el cuerpo diciendo basta. Cuando todo apuntaba a un tercer set y posiblemente la retirada, el francés encontró una última reserva de energía. Ganó cinco de los últimos seis puntos y transformó el sufrimiento en una de esas victorias que se recuerdan más por cómo se consiguen que por el marcador.

“En mi cabeza solo estaba intentar no mostrar nada y terminar el partido lo más rápido posible”, contó. “Ugo estaba jugando bien, así que tuve que seguir luchando, y eso es lo que hice”, reconocía el gladiador Atmane.

La victoria permite al francés avanzar a la tercera ronda del Mutua Madrid Open 2026, donde le espera Alexander Zverev, segundo cabeza de serie del cuadro. El reto será enorme, pero el francés ya ha demostrado en Madrid que no necesita sentirse perfecto para competir. Ni siquiera necesita que las piernas respondan del todo.