En ocasiones, la vida tiene coincidencias maravillosas. En el caso de Martín Landaluce, la probabilidad de irrumpir en el Top 100 del PIF ATP Rankings y celebrarlo en casa no era demasiado alta. Pero es lo que sucederá esta semana en el Mutua Madrid Open.
El #NextGenATP madrileño aterriza en la capital de España en un momento deportivo sensacional, convertido en uno de los talentos emergentes del vestuario. Después de alcanzar los cuartos de final en el ATP Masters 1000 de Miami, Landaluce cruza un umbral de enorme impacto psicológico. Situarse entre los 100 mejores no es simplemente un número, implica una madurez inmensa con apenas 20 años.
“Es muy especial verme ahí”, explica el español, situado esta semana en el No. 99 mundial. “Creo que es algo que todos queremos conseguir desde pequeños. Nunca he tenido un objetivo en cuanto a ranking, pero ahora que estoy en esta posición pienso que puedo llegar más lejos y esa es la intención”.
Curtido en la Rafa Nadal Academy desde finales de 2022, meses después de conquistar el US Open en categoría junior, Landaluce ha seguido construyendo su camino desde una humildad absoluta. Con un juego volcado al ataque, alejado de la planta habitual del tenis español, el madrileño ha ido quemando etapas con el protagonismo como sello. Un tenis ofensivo que le ha entregado dos trofeos ATP Challenger Tour en superficie dura y la capacidad de soñar en torneos de alto ritmo como el que encontrará en Madrid.
“Sé que tengo que seguir trabajando. Con mi estilo, con el que busco hacer mucho daño, es importante poder hacer daño durante muchas bolas seguidas. Tengo que intentar ser más sólido, moverme mejor,… Físicamente tengo un gran margen de mejora para hacer las cosas bien, para estar preparado en partidos duros. Debo seguir trabajando con la misma alegría y humildad de siempre”.
Una vez rota la barrera del Top 100 mundial, Landaluce acepta la receta que necesitará para dar el siguiente paso en el circuito: la constancia. La Caja Mágica le ofrece esta semana la oportunidad de buscarla abrazado a la ilusión, en un escenario que conoce como la palma de sus manos.
“Me hace muchísima ilusión jugar en Madrid. Estoy durmiendo en mi casa y la semana se convierte en algo muy especial aquí con mi gente. Espero que sea un torneo chulo, que me pueda sentir importante y fuerte en la pista y se den partidos buenos”, explicó. “En este torneo necesito hacer las cosas como vengo haciéndolas, buscar imponer ese estilo, con una identidad bastante marcada. Si hago esto, el nivel irá acorde y el primer partido será bueno. Ojalá haya más de uno”.
En ese camino de crecimiento, Landaluce cuenta con aliados de peso. Tras la irrupción de Miami, el madrileño pasó una semana entrenando mano a mano con Carlos Alcaraz en Murcia, buscando un paso adelante en la tierra batida. Un tramo del calendario a dominar para consolidar su ascenso en la clasificación.
“En años anteriores no se me ha dado tan bien esta superficie. En este caso, creo que va a ser diferente. Tras venir con confianza de Miami, fue increíble poder pasar esa primera semana con él. Los entrenos fueron buenísimos y espero que para él también fuese así. Fuera de la pista también lo pasamos bien. Pudimos compartir ratos y lo disfruté mucho”.
Ahora, la Caja Mágica servirá de juez para el crecimiento del español. Un año atrás, Landaluce llegó a tener punto de partido ante el antiguo No. 8 Cameron Norrie, rozando la gran victoria de su carrera. Ahora, con una carrera cada vez más armada, el madrileño buscará cerrar el círculo en la capital.
“No sufro ninguna presión, estoy centrado en mejorar y seguir haciendo mi camino. Igual que en mi primera visita al torneo noté la presión, creo que cada vez me puede favorecer más jugar en casa con el público a favor. Pienso que ahora sabré sacar mi mejor versión”.
Nada más aterrizar en el Top 100 mundial, Landaluce ya piensa en volar mucho más alto.