20 ABRIL
3 MAYO
2026

20 ABRIL - 3 MAYO 2026

Ruud se agarra a Madrid con uñas de campeón

Qué locura se ha vivido en la pista Arantxa Sánchez Vicario. Qué manera de agarrarse a un partido, a un torneo y a una corona. Casper Ruud, campeón defensor del Mutua Madrid Open, sigue vivo en la Caja Mágica después de sobrevivir a una batalla tremenda ante Stefanos Tsitsipas, un duelo que ha tenido de todo: tensión, nervios, servicios prácticamente blindados, dos bolas de partido levantadas y un desenlace que explica por qué el tenis es un deporte tan cruel como maravilloso. El noruego se ha impuesto por 7-6(4), 6-7(2) y 6-7(3) para meterse en cuartos de final y mantener intacto su sueño de defender el título en Madrid.

Más igualado, imposible. Durante dos mangas, nadie fue capaz de romper el servicio del rival. Ni Ruud ni Tsitsipas encontraron la rendija. Apenas tres bolas de break en los primeros 28 juegos del partido, una estadística que resume mejor que cualquier adjetivo la finura con la que ambos protegieron su saque y la dificultad extrema de hacer daño al resto. Todo se decidió en los márgenes. En los detalles.

Y ahí apareció Ruud. El partido parecía escapársele de las manos en el tercer set. Tsitsipas mandaba 5-3, break arriba, y tenía el encuentro donde quería: con servicio del noruego, sí, pero con dos bolas de partido para regresar por fin a unos cuartos de final de Masters 1000, algo que necesitaba como agua de mayo después de unos últimos doce meses especialmente duros. El griego, hoy número 80 del mundo, venía buscando una señal, una victoria de peso, una puerta abierta hacia esa versión que le llevó a ser número 3 del mundo, finalista de Grand Slam y campeón tres veces en Montecarlo.

Ruud se negó a irse. Primero salvó la situación límite con una frialdad extraordinaria. Después confirmó que aquello no era sólo un ejercicio de supervivencia, sino una reacción con todas las letras y rompió a Tsitsipas para igualar a cinco y llevó el partido hasta el tiebreak definitivo. Allí, en el alambre, el noruego fue un poco más sólido, un poco más valiente y bastante más resistente. El campeón defensor levantó la cabeza cuando el torneo ya parecía despedirle.

No es un triunfo cualquiera. Ruud llegaba a Madrid con muchas cosas en juego. Defiende los mil puntos de su título del año pasado, su primer Masters 1000, y necesita avanzar hasta semifinales para evitar salir del Top 20 por primera vez desde mayo de 2021. La presión no era menor. Tampoco el reto histórico: quiere convertirse en el primer jugador no español capaz de defender el título en Madrid. Hasta ahora sólo lo han conseguido Rafa Nadal y Carlos Alcaraz, palabras mayores en este torneo y en esta tierra.

Además, Ruud prolonga su idilio con la arcilla madrileña. Ya son ocho victorias consecutivas en la Caja Mágica, donde el año pasado tocó el cielo y ahora se aferra a él con uñas y dientes. Ante Tsitsipas no jugó su partido más cómodo, ni seguramente el más brillante, pero sí uno de esos que construyen una defensa de título. Lo ha celebrado como se merecía la ocasión

Tsitsipas se marcha de la Caja Mágica con la sensación amarga de haberlo tenido, pero con la confianza de saber que puede recuperar su mejor versión. Ruud por su parte, continúa con la certeza de haber escapado de una trampa gigantesca. Madrid sigue teniendo campeón y el campeón sigue dejando huella.