20 ABRIL
3 MAYO
2026

20 ABRIL - 3 MAYO 2026

“Míster semifinales” Zverev no falla a su cita

Veintiocho minutos marca el reloj del Estadio Manolo Santana cuando Flavio Cobolli se sienta en la silla y resopla.

Le está pasando un vendaval por encima. El marcador muestra un 6-1 a favor de su rival, Alexander Zverev. Un visto y no visto. El alemán en modo huracán. El alemán en modo Masters 1000, esos torneos en los que es un seguro de vida.

“Me encanta la sesión nocturna de Madrid. Hoy sé que mucha gente quería que ganara Cobolli, pero espero que me animen en semifinales. A mí me encanta jugar en esta pista”, ha señalado Zverev después del triunfo por 6-1 y 6-4 sobre Cobolli en los cuartos de final. El viernes en semifinales le espera la gran sorpresa del torneo, el belga Alexander Blockx, verdugo de Casper Ruud, Félix Auger-Aliassime y Francisco Cerúndolo.

El Blockx-Zverev será un duelo de contrastes: será la primera semifinal ATP para Blockx, mientras que Zverev disputará su séptima semifinal de los últimos ocho Masters 1000. El alemán no falla a su cita en el Mutua Madrid Open, un torneo en el que ha reinado en dos ocasiones (2018 y 2021). Ahora vuelve a estar a dos pasos del título.

Campeón de siete torneos de la categoría, el número tres del ranking mundial no le dio ninguna opción a Cobolli en la pista central de la Caja Mágica. Y eso que el italiano está disputando ahora mismo el mejor tenis de su corta carrera. Así lo dice la clasificación ATP, donde el lunes escalará un puesto y se colocará duodécimo, a las puertas del top ten. Y así lo dice también el título que conquistó en Acapulco hace un par de meses y la final de Múnich que disputó hace unos días. En Múnich, además, derrotó por un cómodo 6-3 y 6-3 al propio Zverev.

El alemán, sin embargo, se siente comodísimo jugando en la altura de Madrid. Y en la Caja Mágica el resultado fue bien diferente al de Múnich. Inconmensurable al servicio, Zverev solo sufrió en un momento del partido, cuando tuvo que cerrarlo. Con 5-4 arriba y servicio a favor en el segundo set, el de Hamburgo se enfrentó a dos pelotas de rotura. Pero las solventó en modo campeón: dos primeros saques, cabeza fría y brazo suelto.

“Así es la vida, así es el tenis. Las cosas cambian muy rápido.  Flavio está jugando el mejor tenis de su vida ahora mismo. En Múnich él jugó un tenis increíble y yo no estuve tan bien. Hoy ha ocurrido lo contrario. Yo he estado casi perfecto”, señaló el alemán. Razón no le falta.