20 ABRIL
3 MAYO
2026

20 ABRIL - 3 MAYO 2026

Baptiste resiste a un tie break de 30 puntos y se cita con Sabalenka

Dicen que olvidar rápido es uno de los mayores activos que se pueden tener en una pista de tenis y, este lunes, Hailey Baptiste usó a la perfección esa habilidad para eliminar a la undécima cabeza de serie, Belinda Bencic, y abrir un nuevo horizonte en el Mutua Madrid Open.

Clasificada para los cuartos de final de un torneo WTA 1000 por apenas segunda vez en su carrera -y primera sobre tierra batida-, la estadounidense de 24 años se recuperó de un dramático segundo set de 95 minutos que incluyó un tiebreak de 30 puntos antes de sellar una victoria por 6-1, 6-7(14-16) y 6-3 sobre Bencic.

Tras derrotar a la número 9 del mundo, Jasmine Paolini, en la ronda anterior, Baptiste salió a por todas contra Bencic en los octavos de final y se hizo con una ventaja de un set en 25 minutos. Rompió el servicio de Bencic en el undécimo juego del segundo set y tuvo su primer punto de partido mientras sacaba para ganar con 6-5. Pero fue entonces cuando las cosas empezaron a descontrolarse.

Bencic contraatacó convirtiendo su cuarto punto de rotura del juego para forzar el tiebreak, y lo que siguió fue el desempate más largo de un cuadro principal de la WTA en 2026. Baptiste lideró 6-4 en el desempate, pero aun así no pudo cerrarlo, mientras ambas protagonizaban intercambios brutales por toda la pista, con algunos ángulos que desafiaban la física.

Después de desperdiciar cuatro match points más, la estadounidense cometió una doble falta para quedar 11-12 abajo. No pudo contener sus emociones y acabó recibiendo una advertencia. El drama no terminó ahí. Bencic mandó entonces a la red una volea de remate fácil, desperdiciando un cuarto punto de set. 12-12.

Dos puntos más tarde, Baptiste realizó una actuación defensiva de locura para salvar un quinto set point e igualar 13-13. Bencic salvó un sexto match point tras soltar un ganador de derecha paralela para el 14-14. Esta vez, la suiza, campeona olímpica, no dudó y finalmente convirtió su sexto punto de set con un poco de ayuda de Baptiste, quien cometió un error no forzado en una volea de derecha que aterrizó mansamente en la red para poner fin a un tiebreak alucinante.

A Baptiste se le habría perdonado si se hubiera desinflado en el set decisivo tras perder semejante oportunidad. Pero en lugar de eso, volvió a su plan de juego súper agresivo y lo ejecutó a la perfección, rompiendo el saque de Bencic para una ventaja de 4-2 y manteniendo su diferencia para cerrar una victoria histórica en dos horas y 42 minutos.

“El tiebreak me quitó años de vida, sin duda”, dijo Baptiste entre risas en declaraciones a Tennis Channel. “Pero sabía que si quería ganar ese partido, iba a tener que sacudirme eso bastante rápido. No podía quedarme instalada en ese sentimiento por mucho tiempo y eso fue lo que hice. Tenía que tener esa memoria a corto plazo y seguir adelante”.

“Aproveché todo el descanso entre sets para asimilarlo, porque fue bastante doloroso”, explicó a los periodistas después del partido. “Pero una vez que empezamos el tercer set, sabía que tenía que borrar eso de mi mente porque si quería ganar el partido, no podía pensar más en ello. Tenía que ser un cambio rápido para salir de ahí”.

A diferencia de la mayoría de los jugadores estadounidenses, a Baptiste le encanta jugar sobre tierra batida. Su mejor resultado en un Grand Slam llegó el año pasado en Roland Garros, donde alcanzó la cuarta ronda por primera vez, y ha estado logrando nuevos hitos en los últimos 12 meses.

Llegó a la tercera ronda en Wimbledon 2025 y en el Abierto de Australia 2026, disputó sus primeros cuartos de final de un WTA 1000 en Miami en marzo, y llegó a Madrid con el ranking más alto de su carrera, el número 32 del mundo. El año pasado por estas fechas estaba en el puesto 88.

“Yo diría que el proceso, siempre”, dijo Baptiste sobre por qué ha estado jugando cada vez mejor en los últimos meses. “Específicamente, creo que mi mente ha estado muy fuerte y he sido capaz de volver punto tras punto y jugar de forma inteligente y a un alto nivel. Ha marcado una gran diferencia en los grandes momentos y en los puntos importantes. También estoy jugando con más inteligencia y más confianza. Eso está marcando una diferencia enorme en mis resultados”.

La próxima rival de Baptiste es la misma mujer que la detuvo en los cuartos de Miami el mes pasado: la número uno del mundo, Aryna Sabalenka. Baptiste perdió aquel choque en Miami por 6-4 y 6-4, mientras Sabalenka seguía adelante para completar el “Sunshine Double”. Sabalenka solo ha perdido uno de los 27 partidos que ha disputado en 2026, lleva una racha de 15 victorias consecutivas y es tres veces campeona en el Mutua Madrid Open. Pero Baptiste cree que está a la altura del reto.

“Creo que debo seguir jugando de la manera en que lo he estado haciendo. Jugando mi juego”, dijo la nativa de Washington DC. “Si puedo ser un poco más sólida y quizás ponérselo un poco más difícil en sus juegos de servicio, entonces creo que tengo una oportunidad de ganar y creo que puedo ganar”. Desde luego, parece la forma perfecta de afrontar un duelo contra la defensora del título.