Levantarse un día después y ser consciente de lo conseguido. Daniel Mérida saldrá del Mutua Madrid Open con una gesta deportiva a la espalda, tras superar la fase previa y escalar hasta la tercera ronda del cuadro principal. Uno de los grandes protagonistas en la Caja Mágica, el madrileño sale del ATP Masters 1000 de su ciudad natal con un botín evidente: es uno de los 100 mejores jugadores del ATP Tour y puede haber cambiado su futuro en el circuito.
“He tenido unas buenas semanas”, reconoció el español, tras ser derrotado por Stefanos Tsitsipas este lunes en Madrid. “Hice final en Bucarest y estoy muy contento con el nivel que he dado aquí esta semana. Ha sido la primera vez que he jugado en Madrid y me voy con muy buenas sensaciones, muy motivado para el siguiente torneo. Me voy sabiendo que estoy capacitado para seguir compitiendo en este tipo de torneos”.
Las palabras de Mérida reflejan un estado de ánimo: el de alguien convencido de poder dar el siguiente paso. En el deporte profesional, donde las diferencias son mínimas, la fe es un elemento fundamental para abrirse camino. Es un lenguaje que entiende y respeta el vestuario, un recinto cerrado donde todos pelean por un mismo objetivo.
“Cuando vine a jugar la fase previa sabía que tenía el nivel, pero no me esperaba mantenerlo en alto durante tantos partidos seguidos”, explicó el madrileño, capaz de convertir ilusión pasajera en regularidad durante todo un torneo. Ese tipo de tenacidad necesaria en cualquier deporte individual, donde uno mismo debe sacarse las castañas del fuego. “Me voy contento de verme capacitado de hacerlo. Acabo de terminar, pero ya estoy motivado para jugar en Roma la semana que viene. Quiero intentar competir de nuevo al mismo nivel”.
Ese tesón sitúa la figura de Mérida en una posición nunca antes vista. El madrileño ocupa virtualmente el No. 86 del PIF ATP Live Rankings, estrenando su ingreso en el Top 100 con un buen zarpazo a la clasificación. Solamente en Madrid ha asegurado un salto de más de 15 puestos, sentado en una mesa totalmente diferente a partir de este momento.
“He aprendido que puedo competir ante grandes jugadores”, indicó desde la Caja Mágica, donde por primera vez derrotó a un Top 30 y compitió mano a mano ante un antiguo No. 3 del mundo. “Física y tenísticamente tengo margen de mejora en todos los sentidos, debo saber gestionar mejor ciertos momentos, no estoy acostumbrado a este tipo de partidos, a jugar con la grada llena,… Es una aprendizaje importante para la próxima vez”.
Con una libreta repleta de lecciones, Mérida sale del Mutua Madrid Open con una realidad en las manos. Su carrera llega a un punto de inflexión donde nadie regalará nada, en un deporte que aumenta la dureza conforme se avanza en el camino.
“La semana que viene voy a salir entre los 100 mejores, eso va a ser un sueño para mí. Me va permitir jugar cuadro final en Roland Garros y Wimbledon. Los Grand Slam son torneos con los que uno sueña desde pequeño. Esta semana es una ayuda muy grande para mí semana, espero seguir compitiendo a este nivel”.